Pruebas de cálculos renales | Sangre, orina, radiografías, ultrasonido, tomografía computarizada, resonancia magnética


La presencia de signos y síntomas de cálculos renales puede impulsar más pruebas e investigaciones para confirmar la presencia de cálculos, identificar la ubicación, el tamaño, la forma y el tipo de cálculos renales e indicar una posible causa del cálculo renal.

Algunas de estas pruebas pueden realizarse de inmediato, como una varilla de medición de orina, mientras que otras pruebas requerirán que se envíen muestras de sangre y orina a un laboratorio para su posterior análisis. Las investigaciones se pueden llevar a cabo internamente dentro de la cirugía del médico, como un ultrasonido, o se requieren procedimientos adicionales en una clínica u hospital con instalaciones adecuadas, como una radiografía, una tomografía computarizada o una resonancia magnética. En la mayoría de los casos, estas pruebas e investigaciones no requerirán hospitalización.

Pruebas para cálculos renales

Varilla de medición de orina

Se recoge una muestra de la orina de la corriente media en un recipiente limpio y estéril y se inserta una varilla de medición de orina en la muestra. Esto revelará la presencia de lo siguiente en la orina:

  • Proteína (proteinuria)
  • Sangre (hematuria)
  • Glucosa (glucosuria)
  • Leucocitos (glóbulos blancos)
  • pH (acidez o alcalinidad)

Prueba de orina de 24 horas

La orina se recoge durante un período de 24 horas y se envía para análisis de laboratorio (análisis de orina). Esto se puede hacer en casa, donde la orina se recoge en pequeños contenedores y se transfiere a un recipiente grande que contiene toda la orina durante el período de recolección. Este contenedor grande se entregará al médico o al laboratorio.

El análisis de orina revelará lo siguiente en la orina:

  • Urea
  • Creatinina
  • Calcio
  • Oxalato
  • Ácido úrico
  • Sodio
  • Leucocitos (glóbulos blancos)
  • las células rojas de la sangre

Un cultivo de orina puede ser necesario para identificar cualquier bacteria patógena responsable de una infección del tracto urinario.

Análisis de sangre

Su médico o enfermera recolectará una o más muestras de sangre que se enviarán para análisis de laboratorio. Estas muestras revelarán la presencia de lo siguiente en la sangre:

  • Urea y electrolitos (U & E)
  • Calcio
  • Fosfato
  • Ácido úrico

En casos de cálculos renales cálcicos recurrentes, también se puede analizar el nivel de hormona paratiroidea en la sangre.

Investigaciones para cálculos renales

Los estudios de imagen se realizan para confirmar la presencia de un cálculo renal, identificar la ubicación, el tamaño y la forma de la piedra y evaluar el grado de obstrucción causada por la piedra.

Radiografía abdominal (KUB)

Una radiografía abdominal, también conocida como radiografía KUB (Kidney-Ureter-segundoescalera), puede ser suficiente para identificar la presencia y ubicación de una piedra. La mayoría de los cálculos renales (alrededor del 80% de los casos) son visibles con una radiografía abdominal. Esos cálculos renales que no son visibles en una radiografía generalmente se detectan en una tomografía computarizada. Debe evitarse una radiografía en mujeres embarazadas debido al uso de material radiactivo.

Hay dos técnicas para resaltar el tracto urinario en una radiografía y evaluar mejor el tamaño y la forma del cálculo renal, así como cualquier obstrucción que pueda estar causando.

  1. Pielograma IV (IVP) es donde se inyecta el material de contraste (colorante de radiocontraste) en una vena. Se tomarán una serie de rayos X a diferentes intervalos.
  2. Pielograma retrógrado es donde el material de contraste se inyecta en los uréteres.

Ultrasonido (Ultrasonografía)

La ultrasonografía es el uso de ondas ultrasónicas para crear una imagen del área y no debe confundirse con el tratamiento de ondas de choque para descomponer los cálculos renales. La ultrasonografía es un procedimiento de diagnóstico y es la opción preferida para las mujeres embarazadas. Si bien es posible realizar un procedimiento rápido y sencillo en el lecho de exploración, esta técnica de obtención de imágenes puede omitir los cálculos renales, especialmente si el operador no es hábil para interpretar las imágenes.

Tomografía Computarizada Espiral (CT)

Esta es la técnica de imagen preferida para identificar la ubicación, forma y tamaño del cálculo renal. Proporciona múltiples vistas del área objetivo y no requiere ningún tinte de contraste de radio. Puede aislar hasta el 99% de los cálculos renales.

Imágenes de Resonancia Magnética (MRI)

Esta no es una técnica de investigación ampliamente utilizada para identificar cálculos renales. A diferencia de una radiografía y una tomografía computarizada, no usa radiación, por lo que puede ser una mejor opción para las mujeres embarazadas si una ecografía no es útil.


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